“Las pioneras”: la historia de las mujeres que dejaron huella en el fútbol femenino

Cuatro de estas jugadoras eran cordobesas y la pasión de una de ellas, súper emocionante.

previous arrow
next arrow
Slider

El fútbol femenino tiene un largo camino recorrido. Si bien recién este año se hizo profesional, en Argentina la lucha de las jugadoras viene desde los 70. Precisamente, la historia empezó en el año 1971, cuando un grupo de 17 futbolistas del país viajó a México para competir en el Mundial de fútbol femenino.

Si bien esta competencia no fue reconocida por la FIFA, marcó un antes y un después para la Selección albiceleste. Fue un 21 de agosto, cuando en un Estadio Azteca colmado, la Selección argentina venció 4-1 a Inglaterra con cuatro goles de Elba Selva. La 10 porteña fue reconocida en 2019, cuando la legislatura decidió definir el 21 de agosto como el “Día de la Futbolista”.

Pero en realidad, fue en honor de todas las jugadoras del equipo, porque estas fuertes mujeres fueron a dejar todo en el Mundial, aún sin contar con los recursos: viajaron sin entrenador, sin auspiciantes, con ropa donada y sin nada de dinero. Todo ese sacrificio fue para poder cumplir su sueño.

Cabe destacar, que la Provincia de Córdoba tuvo 4 representantes en el equipo. Una de ellas fue Rosa Villagra, oriunda de barrio Alberdi, y quién usaba botas de goma para jugar al fútbol desde chica. A los 12 años se mudó a barrio San Martín y colgó los botines para jugar al básquet, pero no pasó demasiado tiempo para que volviera a su primer amor.

Un buen día, Rosa vio en un aviso que buscaban jugadoras para el “Club Estrellas de Pueyrredón”. La futbolista fue creciendo cada vez más hasta formar parte de “Las Pioneras”. El equipo se volvió un movimiento, porque tiempo después del Mundial, las integrantes comenzaron a sumar cada vez más jugadoras al fútbol argentino.

Actualmente, el plantel de ’71 sigue apoyando a las jugadoras actuales, con el objetivo de seguir conquistando derechos en la cancha. El fútbol femenino le debe mucho a estas valientes mujeres, que fueron el puntapié para que las jugadoras sean consideradas profesionales hoy.