“Soy un árbitro muy futbolero, me gusta comprender y respetar al máximo al jugador”

Ricardo Raúl Videla, es un taxista de barrio Marqués de Sobremonte que en sus tiempos libres disfruta de ejercer su mayor pasión: ser árbitro de fútbol.

previous arrow
next arrow
Slider

Hoy es el día provincial del árbitro de fútbol, en homenaje a Ignacio Bustos, Marcos Fabián, Diego Bravo y Juan Massa, cuatro jóvenes árbitros cordobeses que perdieron la vida en un accidente automovilístico, ocurrido durante un viaje de trabajo el 9 de octubre de 2015. Los árbitros se dirigían a la ciudad de Wenceslao Escalante para dirigir un partido de fútbol.

Es por eso que desde Expresión Norte queremos homenajear a esas personas encargadas de impartir justicia dentro del campo de juego, y que si bien terminan siendo el blanco de críticas, cumplen un rol fundamental dentro de la cancha. Tuvimos el placer de tener una charla con Ricardo Raúl Videla, un vecino de Marqués de Sobremonte que tiene como profesión el arbitraje. Nos contó su historia, la pasión por su trabajo, anécdotas de los partidos y sus proyectos en esta profesión.

¿Por qué te inclinaste por el arbitraje? ¿Qué clase de árbitro sos?

Siempre fui un apasionado del fútbol, lo jugué en muchos lugares: Club Las Palmas, primera división. En el interior también, en la liga San Francisco, y luego en todos los torneos amateurs. Actualmente juego en la UCFA, división súper Maxi de cerveceros. Fui a estudiar arbitraje por curiosidad y me atrapó de una manera apasionada, me recibí en SADRA en el año 2005. Soy un árbitro muy futbolero, me gusta comprender y respetar al máximo al jugador. Hablo constantemente y trato que lo disfruten al máximo.

¿Qué recuerdos tenés de tu primer partido oficial como árbitro? ¿Tenés alguna anécdota graciosa o curiosa en todo este tiempo?

Recuerdo mi primer partido con mucha emoción, me sentí inmensamente feliz. Anécdotas hay muchas. Algunas simpáticas y graciosas, otras no tanto. Tengo el placer de que mi hijo es árbitro de fútbol y en un partido muy bravo era el asistente número 1. Entonces, en una jugada me llama y levanta el banderín y me dice ‘mirá, el número 2 acaba de pegar un codazo’. Estaba tan intenso el partido, que entre el grito de la gente y todo, rápidamente expulsé. Pero no al número 2, expulsé al 4, que nada que ver. Imaginate, ¡expulsé a la persona equivocada en una final! Mi hijo me miraba y no entendía nada. Fue muy gracioso.

¿A qué Asociación perteneces actualmente y en qué ligas o torneos dirigiste? ¿Cuál fue tu mayor logro en tu carrera como árbitro?

Pertenezco a mi propia asociación, CAFI. Dirigí varias ligas: Oncativo, San Francisco. Río Tercero, Punilla, Colón. También torneos amateurs: Campa, Topa, Bono, Nueva Perla y Torneo San Carlos. Actualmente dirigimos Liga Colón. Mi hijo Marcos dirijo la final el año pasado. Y mi mayor logro fue dirigir la semifinal liga Oncativo y la final de la Liga Colón.

¿Qué es lo que más y menos te gusta de ser árbitro? 

Me encanta ser árbitro. Lo que más me gusta es el vínculo con el fútbol, el trato con los jugadores, dirigentes y público en general. Incentivar al juego. También poder compartir amistades y el respeto. Lo que menos me gusta es la violencia y el insulto. El querer ganar a cualquier precio me desagrada.

Actualmente, ¿Quiénes son los mejores árbitros del país y tus referentes? ¿Qué opinas del VAR?

Actualmente el mejor es Pitana y Baldasi marcó la excelencia. Para mí el VAR es de mucha utilidad, me parece apropiado y justo.

¿Cuáles son tus proyectos y sueños en el arbitraje?

Mi proyecto es seguir vinculado con el fútbol, sobre todo trabajar con niños , con chicos con diferentes problemas como la adicción. Creo que el deporte en sí es una gran herramienta para esos momentos tan críticos. El fútbol es una maravilla, es capaz de reunir a todos. Ese sería mi sueño, unificar. También me gustaría hacer que la gente tenga otra visión del árbitro, que su imagen sea más humana, para que pueda ser parte del espectáculo, porque también siente.