
En Villa Carlos Paz hay una experiencia que no se limita a observar arte, sino que lo crea a partir de algo profundamente personal: la mirada. IRYS Art propone transformar una fotografía en alta definición del ojo de cada visitante en un cuadro único, donde el iris se convierte en protagonista absoluto de una composición vibrante y abstracta.
Todo comienza con una captura minuciosa del ojo. La imagen revela detalles imperceptibles a simple vista: líneas, pigmentaciones, contrastes y formas que parecen paisajes cósmicos. Lo que para muchos es apenas un rasgo físico, aquí se convierte en materia prima artística.
El proceso combina tecnología y diseño. Una vez tomada la fotografía, el equipo trabaja la imagen para resaltar colores, profundidades y texturas naturales del iris. El resultado final es una pieza impactante, donde cada obra es irrepetible porque no existen dos miradas iguales.
La propuesta despierta sorpresa desde el primer momento. Quienes participan suelen descubrir matices en sus propios ojos que jamás habían notado: verdes que se funden con dorados, azules atravesados por destellos grises o marrones que esconden tonos miel. La ciencia confirma que cada iris es único; el arte aquí lo hace visible.

El espacio funciona en 9 de Julio 48, en pleno centro de Villa Carlos Paz, y abre todos los días de 18:30 a 1:30 horas, especialmente durante la temporada de verano. El horario extendido permite que tanto turistas como vecinos puedan vivir la experiencia antes o después de recorrer la ciudad.
La propuesta artística invita a transformar una fotografía del iris en un cuadro personalizado. La galería funciona todos los días a partir de las 18:30hs hasta 1:30hs. en Galeria Argeo de Villa Carlos Paz.
Más allá del impacto visual, la propuesta también tiene un fuerte componente emocional. Muchas personas eligen retratar su mirada en pareja, en familia o junto a sus hijos, generando cuadros combinados donde varios iris dialogan en una misma obra. Es un recuerdo distinto, íntimo y cargado de significado.
En tiempos donde las fotografías suelen quedar atrapadas en el celular, esta experiencia invita a materializar la identidad en una pieza tangible. El cuadro no es solo decoración: es un fragmento ampliado de lo que nos hace únicos, una forma de inmortalizar la propia mirada.

Así, IRYS Art logra algo poco habitual: que el espectador deje de ser espectador y se convierta en obra. Porque en este rincón creativo de Carlos Paz, el arte no se mira desde afuera; nace, literalmente, desde tus propios ojos.-
Más info: Irys Art





