
El rojo del casco serrano amanecía sobre la Villa de las Rosas cuando aquel camioncito azul apareció estacionado a metros de la terminal de micros. Ese food truck no era uno más: tenía un nombre curioso y una historia detrás que pocos imaginaban. Se llamaba Macarroneando, y quien estaba detrás no era un cocinero anónimo, sino uno de los artistas y músicos más queridos del país.
Durante más de 20 años, Axel recorrió cada rincón de escenarios, estadios y festivales con su voz suave y romántica. Pero al llegar a Traslasierra, hace varios años, su vida dio un giro silencioso: la música no desapareció, pero su ritmo se mezcló con los ruidos tranquilos del valle y el deseo de algo distinto.
Allí, entre montañas y ríos, nació la idea de Macarroneando, un emprendimiento gastronómico que pocos habrían esperado. “Quería hacer algo simple, familiar y con sabor que pueda disfrutar cualquiera”, confió el cantante en una entrevista reciente. La receta elegida fue un clásico de la cocina norteamericana, pero con un twist propio: macarrones con queso servidos desde un food truck que se integra a la serenidad serrana.

Tan simple como apetitoso, el plato conquistó a lugareños y turistas. Desde familias que bajan de excursiones hasta jóvenes mochileros que encuentran en Villa de las Rosas un oasis serrano, la cola frente a Macarroneando crece cada día más con la promesa de una porción cremosa y cálida. Es que aquí la pasta se hace con amor, las donas alegran el día y los smoothies refrescan el alma.
Más allá de la receta, la apuesta de Axel es también un símbolo de su nueva etapa de vida: arraigo, comunidad y conexión con su entorno. El lugar elegido –a pocos pasos de la terminal de ómnibus– no fue casual; es un punto de encuentro natural para gente de todos los rincones que llega a conocer el valle.
El nuevo negocio de Axel se especializa en una receta única de pasta con queso, diseñada para ser replicable y, eventualmente, franquiciable bajo el sello de Macarroneando.
Mucho más que comida
“La idea surgió porque mis hijas aman los macarrones con queso y acá no se consiguen”, explicó el artista, riendo bajo un sol que apenas traspasa los eucaliptos. Macarroneando no es solo comida: es una excusa para compartir mesa, charlas y risas entre desconocidos que se vuelven amigos alrededor del plato.

El emprendimiento, que abrió sus puertas en septiembre de 2025, ya piensa en grande. Axel confiesa que el concepto fue diseñado para poder replicarse en distintas ciudades e incluso cruzar fronteras. La idea de convertir Macarroneando en una franquicia global –desde Buenos Aires hasta urbes de Estados Unidos o Europa– se maneja con la misma naturalidad con la que mueve una olla de queso fundido.
Para quienes conocen bien Traslasierra, este nuevo punto gastronómico se suma a otras propuestas singulares del valle, pero con una firma diferente: la de un músico que eligió cambiar escenarios por sabores y, en ese trayecto, encontró una nueva forma de contar historias.
Así, mientras Macarroneando sigue sumando seguidores y comensales, la historia de este food truck en Villa de las Rosas se transforma en más que un emprendimiento: es una crónica contemporánea de cómo la vida puede reinventarse cuando uno se anima a probar algo distinto, bajo el sol y las montañas de Córdoba.-

Más info: Macarroneando





