24 marzo 2026
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Onda Zinc: cuando la chapa galvanizada se vuelve diseño

De macetas resistentes al sol a floreros, lecheros y porta-velas que transforman espacios. La historia de un emprendimiento cordobés que reinventó la chapa galvanizada en objetos cotidianos con alma.


En el corazón de B° Argüello, en Córdoba, hay un taller donde el sonido del metal y la creatividad se encuentran cada día. Allí, entre herramientas, chapas y manos que saben dar forma, nació Onda Zinc, un emprendimiento que tomó un material industrial —la chapa galvanizada— y lo convirtió en piezas bellas y duraderas para el hogar.

Todo empezó con una frustración compartida: las macetas de plástico que se rompían al primer sol fuerte o lluvia intensa. Yani y Yoni, la dupla detrás de Onda Zinc, sabían que la chapa galvanizada —resistente, noble y con ese gris característico— podía ser algo más que un elemento de construcción.

Todo empezó con una maceta…”, cuentan en la sección “Quiénes somos” de su sitio web, donde recuerdan ese primer intento que terminó abriendo una puerta: una maceta capaz de sobrevivir a las inclemencias del tiempo, con estilo propio y sin resignar funcionalidad.

Desde esa maceta inicial, Onda Zinc fue creciendo, no con prisas pero sí con pasión. Hoy su catálogo incluye macetas, lecheros, fraperas, porta-velas y objetos deco, todos hechos en chapa galvanizada, pensados tanto para interior como para exteriores.

Al recorrer su perfil en redes sociales —donde comparten imágenes de sus piezas y ambientes inspiradores— se nota la coherencia de una apuesta estética: líneas simples, texturas metálicas y un aire rústico que encaja desde un balcón urbano hasta una galería en el campo.

Sus macetas “caño”, por ejemplo, están diseñadas para colgar en paredes, ofreciendo una manera distinta de sumar verde a los espacios, mientras que los cilindros metálicos juegan con alturas y tamaños para convertirse en centros de mesa, porta utensilios o incluso esculturas minimalistas.

Un diseño industrial que no renuncia al calor del hogar: los porta-velas de Onda Zinc son prueba de ello. Con formas que parecen flotar entre lo utilitario y lo decorativo, transforman una simple luz en una atmósfera envolvente.

Onda Zinc nació con la misión de transformar la chapa galvanizada en objetos de diseño durables y funcionales. Su valor agregado está en resignificar un material industrial a través del oficio artesanal, creando piezas con identidad cordobesa pensadas para acompañar la vida cotidiana.

“Humanizando” el metal

Lo que hace especial a Onda Zinc no es solo la durabilidad de la chapa sino la forma en que humanizan el metal. Cada pieza cuenta una historia: de resistencia, de reutilización de materiales que suelen descartarse, y de una mirada local que piensa en soluciones cotidianas con estética propia.

Yani y Yoni no solo fabrican objetos: redefinen el uso de la chapa galvanizada, material que viene de la construcción y, en sus manos, termina siendo protagonista de la decoración. Ese puente entre lo bruto y lo bello es el sello de su trabajo, el motivo por el que hoy sus productos no solo se venden en Córdoba, sino que también llegan a hogares de todo el país.

Caminar por el taller de Onda Zinc es entender que el diseño puede surgir de lo que otros ven como ordinario. Que una simple pieza de metal puede hacerse objeto de deseo, y que, con ingenio y oficio, incluso la chapa galvanizada puede convertirse en arte que acompaña la vida diaria.

Más info: Onda Zinc