Hay emprendimientos que nacen de una idea de negocio. Y hay otros, como Lumière, que nacen de una necesidad más íntima: la de encontrar un rumbo cuando el que se tenía ya no convence. Esa es la historia de Nora Galvagno (52 años) y Avril Aluatti (21 años), madre e hija, vecinas de B° Marqués de Sobremonte, que hace un tiempo decidieron transformar la incertidumbre en un proyecto compartido: la elaboración artesanal de velas aromáticas.
Todo comenzó en un momento bisagra para las dos. Nora, administradora de profesión, no se sentía a gusto en su trabajo, y Avril, que hoy estudia marketing digital, dudaba de la carrera que estaba cursando. Dos búsquedas distintas que, sin embargo, encontraron un mismo punto de encuentro.
“Lumière nació en un momento en que las dos buscábamos un cambio”, cuentan. “Mi mamá no estaba cómoda con su trabajo y yo no estaba convencida de la carrera que estaba estudiando. Sentíamos la necesidad de encontrar un camino que nos motivara, nos permitiera crecer y construir algo propio“.
Esa inquietud compartida fue el primer empujón. Lo que vino después fue decisión y trabajo. “Fue así como decidimos emprender juntas y con el paso del tiempo, ese sueño fue creciendo”, explican. Hoy, dicen sin dudar, “Lumière representa mucho más que un emprendimiento, es un proyecto familiar construido con dedicación, esfuerzo y muchísimo amor”.
“Lumière representa mucho más que un emprendimiento, es un proyecto familiar construido con dedicación, esfuerzo
y muchísimo amor”.
La elección del producto no fue azarosa. Detrás de cada vela hay una búsqueda de sensaciones, de climas, de pequeños rituales cotidianos. “Elegimos las velas artesanales porque nos encanta la sensación de bienestar que generan”, señalan las emprendedoras, y remarcan: “Una vela no solo ilumina un ambiente, también transmite calidez y tranquilidad.”
Emprender en familia: el desafío
de ser madre e hija y socias
Esa mirada está en la base de cada pieza que sale de sus manos: “Nos atrajo la posibilidad de crear productos únicos, combinando fragancias, diseños y materiales de calidad para que cada pieza tenga una identidad propia y acompañe momentos especiales“.

Trabajar codo a codo con un hijo o una madre suena, a priori, como una ventaja: hay confianza, hay un vínculo que sostiene. Pero Nora y Avril no idealizan esa convivencia. Saben que también tiene sus tensiones.
“Trabajar como madre e hija es lindo, pero también representa un desafío, ya que cada una tiene su forma de pensar y, muchas veces, opiniones diferentes“, reconocen con honestidad y añaden: “Hay momentos en los que cuesta llegar a un acuerdo, pero siempre tratamos de escucharnos, mantener la mente abierta y encontrar un punto en común, valorando las ideas y los aportes que hace cada una.”
Esa convivencia de miradas distintas, lejos de ser un obstáculo, parece ser parte del motor del proyecto: dos generaciones que negocian, escuchan y construyen juntas.
“Trabajar como madre e hija es lindo, pero también representa un desafío. Siempre tratamos de escucharnos, mantener la mente abierta y encontrar un punto en común”
De la cera de soja
a los bombones aromáticos
El catálogo de Lumière fue creciendo con el mismo cuidado con el que nació la idea. Hoy, la marca ofrece velas aromáticas de cera de soja, difusores aromáticos, perfumes textiles, difusores para auto y bombones aromáticos, una variedad que combina diseño, fragancia y artesanía.

“Cada producto es elaborado de manera artesanal, cuidando cada etapa del proceso porque creemos que el tiempo, la dedicación y la atención a los detalles hacen la diferencia”, afirman las emprendedoras. El objetivo, dicen, es que “cada fragancia se destaque y que cada producto tenga una identidad propia”.
Como toda historia de emprendedoras, la de Nora y Avril no se conforma con lo logrado hasta ahora. Miran hacia adelante, con la vista puesta en hogares de todo el país.
“Cada producto es elaborado de manera artesanal, cuidando cada etapa del proceso. Para nosotros, una vela no solo ilumina un ambiente, también transmite calidez y tranquilidad”
“Nuestro sueño es que Lumière siga creciendo y llegue a más hogares. Queremos ampliar nuestra línea de productos, estar presentes en más tiendas y fortalecer nuestra venta online para llegar a todo el país”, proyectan.
Pero detrás de ese crecimiento comercial hay, otra vez, una intención más profunda, la misma que las unió desde el principio: “Además de vender productos, queremos que cada persona que elija nuestra marca encuentre un pequeño momento de disfrute y conexión en su día a día”.
Así, entre cera de soja, fragancias y diseños propios, Nora y Avril, las caras visibles de Lumière siguen escribiendo —vela tras vela— una historia que empezó con una búsqueda personal y que hoy ilumina, literal y simbólicamente, los hogares de quienes eligen su marca.-
Más info: Lumière – Cel. 3576529093


“Lumière representa mucho más que un emprendimiento, es un proyecto familiar construido con dedicación, esfuerzo


