19 agosto 2026
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Un dispositivo cordobés reemplaza a los guías humanos en el entrenamiento de deportistas no videntes

Se llama Sono, fue creada por dos ingenieros biomédicos de la UNC junto a Las Murciélagas, la selección femenina de fútbol para personas ciegas, y funciona con señales sonoras que permiten a los y las atletas orientarse en la cancha sin depender de asistentes. No hay antecedentes de un desarrollo similar en el país.

En el fútbol para personas con discapacidad visual, los conos que ordenan cualquier entrenamiento convencional no sirven de nada. Su función la cumplen personas: entrenadores, asistentes o compañeros que se ubican en distintos puntos de la cancha y emiten sonidos para marcar recorridos y objetivos. Cuando esos apoyos faltan, el entrenamiento se reduce.

Para resolver ese problema nació Sono, un dispositivo desarrollado por Agustina Zavala y Agustín Pérez, ambos egresados de Ingeniería Biomédica en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba. El proyecto se incuba en esa facultad y crece dentro del programa UNC Incuba, de la Secretaría de Innovación y Vinculación Tecnológica de la UNC.

El proyecto comenzó a gestarse en la materia Ingeniería en Rehabilitación y continuó luego como trabajo de tesis de la carrera universitaria. Desde entonces, los prototipos fueron perfeccionándose a partir de la experiencia obtenida en los entrenamientos y del intercambio con deportistas, entrenadores/as y referentes del fútbol para personas ciegas.

El diseño actual es resultado de varias vueltas de ajuste junto a atletas y entrenadores. Los primeros prototipos incluían sensores, pero el propio cuerpo técnico pidió simplificar: lo esencial era que sonara, y que existieran distintos tonos para poder armar diferentes ejercicios y recorridos.

Fue desarrollado por dos jóvenes
ingenieros biomédicos de la UNC junto
a atletas ciegos. El dispositivo reemplaza las referencias humanas utilizadas durante los entrenamientos y permite orientarse mediante señales sonoras. La iniciativa es única en el país. 

El sistema es tan simple como efectivo: pequeñas unidades emiten sonidos de forma constante y pueden distribuirse en distintos puntos del campo de juego. A partir de esas señales, los deportistas se orientan mediante ecolocalización, interpretando de dónde viene el sonido y cómo rebota, igual que hacen naturalmente para moverse en otros contextos.

Santiago Andrés Jugo, asistente técnico de Las Murciélagas, lo grafica con un ejemplo concreto: un ejercicio de slalom con pelota que antes exigía una persona parada en cada punto donde la jugadora debía esquivar, hoy se resuelve distribuyendo los dispositivos por el campo, sin necesitar tres o cuatro asistentes.

Las pruebas realizadas junto a Las Murciélagas y al equipo cordobés Las Guerreras, el equipo femenino de fútbol para ciegas del Club Municipalidad de Córdoba, mostraron una reducción marcada en la cantidad de indicaciones verbales que necesitan dar los guías, además de mayor seguridad y fluidez en los movimientos durante los ejercicios.

El proyecto, de hecho, no nació como un producto pensado desde cero: se gestó dentro de la materia Ingeniería en Rehabilitación y tomó forma definitiva como trabajo de tesis de Zavala y Pérez. Desde entonces, los prototipos se fueron ajustando con cada entrenamiento y cada devolución del fútbol para personas ciegas, hasta transformar una idea de cursada en una herramienta probada en cancha.

Más allá de la cancha

Aunque nació para el fútbol, el equipo ya piensa en otros usos. Zavala señala que existen numerosos espacios adaptados para distintas discapacidades, pero muy pocos pensados específicamente para personas ciegas o con baja visión, y que ese vacío es lo que más motiva a llevar el dispositivo a escuelas, plazas y otros entornos comunitarios.

También evalúan su aplicación en básquet adaptado, goalball y otras disciplinas que requieren referencias espaciales sonoras.

“En los deportes adaptados a discapacidad
visual se utilizan personas en lugar de conos.
Nuestro objetivo fue crear una herramienta
que permita entrenar de manera autónoma
cuando no hay guías disponibles”

Actualmente, el sistema funciona mediante unidades que emiten señales auditivas diferenciadas y pueden ubicarse en distintos sectores de la cancha según las necesidades del entrenamiento.

Por ahora, el desafío es escalar: pasar del prototipo a una producción que permita fabricar kits para clubes, escuelas y organizaciones. El equipo se encuentra en la búsqueda de inversores y compradores que acompañen esa próxima etapa, con el respaldo de UNC Incuba en la definición del modelo de negocio y la estrategia de crecimiento.

+ información: Secretaría de Innovación y Vinculación Tecnológica UNC | Incubadora de Empresas UNC // Sono Dispositivo
// incubadoraunc@innovacion.unc.edu.ar // Cel. 351 5353756