En Córdoba, entre agujas, hilos de algodón peruano y horas de dedicación artesanal, Cari Oviedo le dio vida a “Grecia”, su emprendimiento de tejido a crochet y muñequería. Lo que comenzó como indumentaria tejida se transformó, durante la pandemia, en la creación de muñecos inspirados en personajes de la infancia, una propuesta que hoy la lleva a distintas ferias de la ciudad y que convirtió el tejer en una forma de vida y de encuentro familiar. En esta entrevista con Expresión Norte, Cari repasó sus comienzos, sus técnicas, sus logros más entrañables y los sueños que todavía la impulsan a seguir creando.
¿De dónde surge el nombre “Grecia” y cómo fueron tus comienzos en el mundo del tejido?
El nombre nació porque soy una enamorada de Grecia: sus aguas azules, transparentes, y sus paisajes bellísimos me inspiraron desde siempre. Mis comienzos fueron con ropa tejida al crochet y a dos agujas, y pensé que ese nombre combinaba perfectamente con mis creaciones. Con la llegada de la pandemia empecé a incursionar en la muñequería, que tuvo mucha más salida que la indumentaria. Desde entonces, cada creación está inspirada en algún personaje de mi infancia.
¿Qué tipo de creaciones hacés actualmente y qué materiales utilizás?
Hoy realizo muchos personajes de películas animadas y sets de bienvenida para bebés. Trabajo con hilo de algodón especialmente peruano, que le da a mis piezas un acabado suave, prolijo y con colores vibrantes, además de ser lavable. También uso vellón siliconado y limpiapipas, unos alambres revestidos que le dan movilidad al muñeco. Siempre trato de ofrecer variedad de modelos para que el cliente pueda elegir, y también existe la posibilidad de personalizar cada pedido. Mis muñecos tienen un aura especial, muy distinta a la de los industriales.
“Tejer es un cable a tierra: es imaginar,
es crear y hacer con mis manos cada detalle,
cada punto, y sobre todo es el amor transformado en un juguete”

De las ferias barriales
a los grandes escenarios
¿Cómo fueron tus primeros pedidos y qué ferias marcaron tu recorrido?
Los primeros pedidos llegaron a través de ferias y de publicaciones en redes sociales, que ayudaron mucho a que se conocieran mis creaciones. Casualmente, la primera feria en la que participé fue en la plaza Gaucho Rivero, en el barrio Nuevo Poeta Lugones. Más adelante llegó una gran oportunidad: tener un stand en la Feria Internacional de Artesanías, de la mano de Córdoba Emprendedora, una experiencia inolvidable y muy fructífera. Hace dos meses, también gracias a Córdoba Emprendedora, estuve en un stand en Córdoba Shopping, y desde hace varios años participo de la Feria Agroecológica en el Bosquecito de la UNC. Hace poco también empecé a estar en el Paseo Nova, en la plaza Gaucho Rivero, gracias a las gestiones de Katy y otras amigas. Entre tantos pedidos, hay uno muy especial que surgió como regalo para la revelación de mi primer nieto, Gino: crear y diseñar una cigüeña. Después de hacer y deshacer varias veces, logré ese desafío, que fue uno de mis grandes logros para mi personita favorita.
¿Qué es lo que más disfrutás de tu trabajo, la indumentaria o la muñequería?
Disfruto mucho del “vestidor de Grecia”, que fueron mis comienzos: las prendas que siempre están de moda, porque el crochet nunca pasa de moda. La mayoría son diseños propios, con una gama de colores suaves como el crudo, el beige y los tonos pasteles.
“El crochet nunca pasa de moda: gran parte de lo que sé se lo debo a mis abuelas, Elisa y Lila, y a mi tía Estela, que fueron mi inspiración”
También disfruto muchísimo de la muñequería. Cada encargo, como el de Pinocho, implica volver a mirar la película para capturar cada detalle, sabiendo que una vez terminado ese muñeco va a llegar a las manitos de algún chico o chica y se va a convertir en un juguete eterno.
¿Qué representa “Grecia” en tu vida y qué proyectos tenés hacia adelante?
Por sobre todas las cosas, Grecia significa compartir momentos con mi familia, porque mis hijos colaboran muchísimo y son una parte esencial de este emprendimiento. Les estoy muy agradecida. Tengo muchos proyectos por cumplir, aunque a veces se hace difícil porque somos pocas manos trabajando incansablemente. Lo ideal sería poder hacer todo para un bebé por nacer, porque las más interesadas que llegan al stand son las futuras mamás, que vienen con toda la ilusión de esperar a su hijo o hija y quieren elegir cada detalle para que sea único en la habitación del bebé. También se acercan tías, tíos y abuelos, y trato de asesorarlos de la mejor manera, incluso con la posibilidad de tejer su primera mantita. Mi gran sueño es tener un local con una vidriera hermosa donde poder exhibir todo con mucho orgullo.
Con creaciones que ya viajaron al exterior, Cari Oviedo sigue tejiendo, punto por punto, la historia de “Grecia”: un emprendimiento familiar que nació de una pasión por los paisajes griegos y que hoy se traduce en muñecos y prendas hechas a mano, cargadas de historia, dedicación y amor.
Más información: Instagram: Grecia Tejidos Artesanales





