“Decir ‘no rescatamos más’ nos destroza el alma”. Con esa frase, Patitas del Sur anunció que debe poner un freno a su tarea. Después de casi nueve años de trabajo en la ciudad de Córdoba, la organización llegó a un límite económico y operativo que ya no puede sostener: una deuda veterinaria de entre $5 y $6 millones, falta de espacio y decenas de pedidos de auxilio que continúan llegando todos los días.
La decisión llega después de semanas especialmente difíciles para el grupo. Según explicó Santiago Gamarra, integrante de la agrupación, durante la primera mitad del año habían asistido a unos 200 animales. Luego de una pausa de aproximadamente un mes para ordenar seguimientos y adopciones, retomaron los rescates entre julio y agosto y se encontraron con una serie de casos de extrema gravedad.
“En pocas semanas vivimos una pesadilla: cachorros que no resistieron, lactantes que se nos apagaron en los brazos y 8 internaciones de urgencia por las que dimos absolutamente todo, porque para nosotros ellos no son un número. Hicimos lo médicamente imposible. No nos arrepentimos de haber peleado por cada vida, pero hoy esa lucha nos deja una deuda de $4.000.000 en la veterinaria. Es una mochila gigante que nos ahoga y nos frena por completo”, expresaron con mucha impotencia desde “Patitas del Sur”.
“Dimos absolutamente todo, porque para nosotros ellos no son un número. Hicimos lo médicamente imposible. No nos arrepentimos de haber peleado por cada vida. pero esta deuda Es una mochila gigante que nos ahoga y nos frena por completo“
Un reinicio
que se complicó
Moquillo, parasitosis severas, desnutrición y deshidratación fueron algunos de los cuadros que debieron afrontar. De acuerdo con Gamarra, 17 animales llegaron en estado crítico: seis cachorros lactantes y tres perros adultos murieron pese a la atención médica, mientras que otros ocho debieron ser internados de urgencia.
Poco después murió Rayo, el último de los animales que permanecía en terapia intensiva.
La atención de estos casos generó buena parte de la deuda que hoy condiciona la continuidad de los rescates. Un día de internación ronda los $100.000 por paciente, sin contar estudios ni medicamentos. En una camada de seis o siete cachorros, solo la internación puede representar unos $700.000 por día.
“Todo es gasto y es muchísima plata”, resumió Gamarra.

Una deuda que
llegó al límite
La deuda con Herriot Hospital Veterinario asciende a $4.537.600 y está vinculada a la atención de los animales que atravesaron los cuadros más graves. A ese monto se suma un saldo cercano al millón de pesos con Mivet, la veterinaria con la que Patitas del Sur trabaja desde hace cinco años.
Por eso, Gamarra estima que la deuda total de la organización se ubica actualmente entre los $5 y $6 millones. Desde Herriot, además, les permiten mantener una cuenta corriente y aguardan el pago del saldo pendiente.
La situación económica se suma a otro límite: la capacidad para recibir nuevos animales. Actualmente, Patitas del Sur tiene a su cargo unos 30 perros y gatos, entre ellos una madre con siete u ocho cachorros lactantes que deben cumplir 45 días antes de ser dados en adopción.
Mientras tanto, los pedidos de ayuda no se detienen. La organización recibe entre 50 y 60 solicitudes de auxilio por día que, por el momento, no puede atender.
Entre 50 y 60 pedidos de ayuda
llegan cada día, pero la organización
tuvo que suspender nuevos rescates.

Una red que
creció durante años
La crisis actual contrasta con el crecimiento que tuvo Patitas del Sur desde sus comienzos. En 2023, Gamarra contaba que el grupo había pasado de unas 20 personas a más de 1.000 voluntarios. Con los años, el trabajo se extendió más allá de los rescates e incorporó tareas de concientización, adopción y coordinación de hogares de tránsito.
Actualmente, más de 30 personas participan de manera activa en áreas como redes sociales, adopciones y logística. A esa estructura se suma una amplia red de hogares de tránsito para perros y gatos, que permite alojar a los animales mientras esperan una familia definitiva.
Pero sostener esa red también implica gastos constantes: alimento, medicamentos, tratamientos, internaciones y elementos sanitarios forman parte de las necesidades habituales de la organización.
Donaciones que
ya no alcanzan
Los eventos solidarios, como “Tote y Vinito” y las jornadas de yoga con animales, permitieron recaudar fondos, pero no fueron suficientes para cubrir el nivel de gastos de las últimas semanas.
A eso se suma una caída en las donaciones y en la difusión de los casos. Según explicó Gamarra, personas que antes colaboraban con pequeñas sumas, de $1.000 o $2.000, hoy muchas veces ya no pueden hacerlo o destinan ese dinero a otras necesidades.

Para la organización, la menor circulación de sus pedidos de ayuda también hizo más difícil reunir el dinero necesario para sostener los rescates.
La pausa no significa abandonar la tarea, sino intentar recuperar el aire necesario para poder continuarla.
Actualmente, más de 30 personas participan de manera activa en áreas como redes sociales, adopciones y logística. A esa estructura
se suma una amplia red de hogares
de tránsito para perros y gatos.
El objetivo:
volver a rescatar
El plan de Patitas del Sur es saldar las deudas veterinarias, completar los esquemas sanitarios de los animales que permanecen bajo su cuidado, comprar alimento y piedras sanitarias y recuperar el espacio necesario para volver a recibir nuevos casos.
“Sinceramente, hoy solos no podemos. Si podés aportar tu granito de arena, nos devolvés el aire para poder seguir estando para el próximo que lo necesite”, afirman desde la agrupación que busca reunir fondos a través de donaciones mientras intenta sostener a los animales que ya están bajo su responsabilidad.
📌 Alias: delsurrpatitas
👤 Titular: Nahir Yael Decima

Mientras tanto, los pedidos siguen llegando. Son decenas cada día, pero la organización decidió frenar hasta poder ordenar sus cuentas y recuperar la capacidad de respuesta.
El objetivo es saldar la deuda, sostener a los animales que ya tienen a cargo y volver a abrir la puerta a los próximos que necesiten ayuda.
Más info: Patitas del Sur



