¿Quién es Paula Alezzia Sanchez?
Me defino como una persona territorial y luchadora, que busca mejorar el lugar donde vive. También soy sensible y lucho por los derechos humanos, las personas con discapacidad, las disidencias y contra las desigualdades. Eso es lo que más fuerza me da.
¿Cómo fue el momento en que decidiste hacer tu transición?
Hice mi transición a los 25 años, cuando salió la Ley de Identidad de Género (2012). Dije: “Este es mi momento”, y ahí nació Paula Alezzia Sanchez. Fue un proceso atravesado por lucha, discriminación y angustia. Al principio, asta hacer un trámite podía ser difícil porque muchas veces me llamaban por mi nombre anterior. Tuve el apoyo de mi familia, aunque también sentí esa soledad y sensación de no encajar que muchas personas trans atraviesan. También fueron importantes mis amistades, los espacios comunitarios y el acompañamiento psicológico.
“En la sociedad, hay una aceptación de cartón, una falsa aceptación, porque el estigma sigue ahí y todavía hay prejuicios que derribar”
¿Cómo continuó tu recorrido laboral y comunitario?
Terminé la secundaria, hice cursos de Atención al Cliente y trabajé en un call center y en la radio comunitaria La Ranchada, donde tuve mi programa “Diversidad y Conciencia”. Allí hablábamos sobre discriminación, xenofobia y portación de rostro. Además, realicé una diplomatura de Acompañante Territorial de la Subsecretaría de la Mujer de la Provincia de Córdoba, que me permite acompañar distintas situaciones y ser un nexo con los organismos que pueden brindar asistencia.

Actualmente, ¿cómo notás que la sociedad las recibe?
Como activista y feminista, noto que avanzamos, pero falta. Muchas compañeras lo ven igual: hay una “aceptación de cartón”, una falsa aceptación, porque el estigma sigue ahí, en el “guarda que esta persona es así”. Todavía hay prejuicios que derribar, y nos siguen usando solo para el divertimento. Hay que dejar atrás ese modelo que decía que la persona trans solo podía ser actriz, prostituirse o ser el bufón del salón. Las mujeres trans y del colectivo LGBT rompimos barreras: hay odontólogas, bioquímicas, abogadas, arquitectas, de todas las profesiones. Es importante que eso se rompa y que haya más aceptación.
¿Cómo venís trabajando?
Mi tarea es registrar a las personas que están mal psicológicamente y hacer de nexo con los organismos, por ejemplo ante situaciones de violencia. También hacemos un abordaje psicoemocional, porque hay mucho sufrimiento en salud mental y depresión, y la situación actual es muy difícil. Cada vez hay más personas desahuciadas que no saben adónde ir. Por eso las conectamos con el Polo de la Mujer, el Polo del Hombre, las áreas sociales de los ministerios, de la Municipalidad y las coordinaciones barriales. Somos un grupo en red.

“Ojalá cada vez más personas puedan decir lo que sienten, salir del llamado clóset y no vivir reprimidas”
¿Y cómo funciona esa red y ese espacio que soñás construir?
Trabajamos articulando con organismos y áreas sociales para que quienes necesitan ayuda puedan encontrar una respuesta. Me gustaría tener un espacio donde podamos juntarnos, “amucharnos” y brindar contención. Allí quisiera ofrecer cursos, una Escuela de Oficios, talleres de orientación vocacional, cuidado personal, prevención de infecciones de transmisión sexual y abordaje de las violencias, con profesionales que puedan acompañarnos.
¿Qué les dirías a quienes todavía no se animan a expresar su identidad?
Que busquen lugares donde puedan encontrar contención y orientación. Que no se encierren ni se queden solos. Hay espacios y equipos dispuestos a acompañar. Ojalá cada vez más personas puedan decir lo que sienten, salir del llamado clóset y no vivir reprimidas.-

Más info: paulaalezziasanchez23@gmail.com


