13 abril 2026
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La historia de Alejandro Vucko y el arte del plastimodelismo en Córdoba

Desde Unquillo, Alejandro Vucko encontró en el plastimodelismo mucho más que un hobby: una forma de conectar con la historia, la paciencia y el detalle. Lo que comenzó como un juego en su infancia en los años 80, hoy se convirtió en una pasión que combina técnica, investigación y comunidad. Su colección, centrada en aviación militar, refleja años de aprendizaje y dedicación. Además, participa activamente en exposiciones que muestran el crecimiento del modelismo en Córdoba.

 

Alejandro Vucko tiene 53 años, vive en Unquillo y trabaja como empleado bancario, pero su verdadera pasión se construye pieza por pieza, en escala. El plastimodelismo llegó a su vida cuando era chico, en una época donde acceder a kits no era tan simple como hoy.

¿Cómo y cuándo nació tu pasión por el plastimodelismo? 

Mi pasión nació de chico, como le pasa a muchos, entre maquetas que veía en revistas, en aquellos años 80 no era sencillo conseguir esos kits que veíamos de publicaciones españolas. 

¿Recordás cuál fue el primer modelo que armaste?

El primer modelo que recuerdo es un rmé fue un avión a escala 1/72, un Grumman Avenger muy básico, pero que me abrió la puerta a un mundo que en ese momento no sabía, aunque intuía iba a acompañarme toda la vida. Con el tiempo entendí que no era solo armar un avión: era investigar, aprender historia, técnicas, colores, variantes… y eso me atrapó para siempre.

Con el tiempo, esa curiosidad inicial se transformó en algo mucho más profundo. No se trataba solo de armar, sino de comprender todo lo que rodea a cada pieza.

Cuando el hobby se convierte en identidad

¿En qué momento pasó de ser un pasatiempo a una verdadera pasión o colección?

Al principio era un pasatiempo esporádico, algo que hacía cuando tenía tiempo libre, incluso durante años dejé de practicarlo y me interesé por otras cosas como el aeromodelismo, pero al retomarlo en esta última etapa que ya lleva unos cinco años. Empecé a tomarlo con más seriedad: investigar más, mejorar técnicas, incorporar el uso intensivo de aerógrafo, aftermarket, scratch, y sobre todo compartir el hobby con otros modelistas. Ese fue el punto de quiebre: cuando dejé de armar “para mí” y empecé a disfrutar del proceso completo, desde la documentación hasta la presentación final en exposiciones o vía redes. Ahí se transformó en una pasión y en una colección que hoy tiene un rumbo claro.

El verdadero punto de quiebre llegó cuando dejó de construir sólo para sí mismo y comenzó a compartir sus trabajos. “Ahí se transformó en una pasión y en una colección que hoy tiene un rumbo claro”, afirma.

¿Qué tipo de piezas forman hoy tu colección? 

Mi colección está centrada principalmente en aviación militar en 1/48 y 1/72. 

Además afirma sentirse muy cómodo trabajando con aviones y helicópteros. Aunque también incursiona en otras categorías, por ejemplo los dioramas. “Lo único que tengo claro es que no encaró un proyecto si no es para llevar cada modelo un poco más allá de lo que trae la caja”, confirma.

¿Qué es lo que más disfrutas del proceso de armado?

Disfruto todo el proceso, pero si tengo que elegir, la investigación previa es lo que más me entusiasma. Entender el contexto del avión, su esquema, sus modificaciones, su historia operativa… Eso define todo lo que viene después. El detalle minucioso es donde me permito jugar y experimentar, y el resultado final es la recompensa, pero la investigación es lo que realmente me conecta con cada proyecto.

El detalle minucioso y el resultado final también son importantes, pero para Alejandro, el verdadero vínculo con cada obra nace mucho antes de ensamblar la primera pieza.

¿Qué significó para vos participar en la feria en el Centro Cultural Córdoba?

Fue una experiencia enorme, no solo por la cantidad de público sino por el nivel de interés genuino que hubo. Se nota que la comunidad creció en calidad, en diversidad y en ganas de compartir. Ver a chicos, familias y curiosos acercarse, preguntar, sacar fotos y descubrir el modelismo es algo que te renueva la energía. Y a nivel club, fue una muestra clara de que Córdoba está viviendo un momento muy fuerte en cuanto a modelismo: más participación, más proyectos y más ganas de seguir construyendo comunidad como la que tenemos en www.ipmscordoba.com

Allí pudo ver de cerca el crecimiento de la comunidad modelista en la ciudad. “Se nota que la comunidad creció en calidad, en diversidad y en ganas de compartir”, agrega.

Finalmente, Alejandro también comparte consejos para quienes quieran iniciarse en este mundo. Recomienda empezar de manera simple, sin obsesionarse con la perfección y priorizando el disfrute del proceso,“Invertir en herramientas básicas, mirar trabajos de otros modelistas, preguntar sin miedo y documentar el proceso son claves para mejorar”, enumera.

Pero por sobre todo, deja una idea clara que atraviesa toda su historia: “El modelismo es paciencia, curiosidad, constancia… pero todo eso sin disfrute, dura poco”.

Más info: @alejandrovucko