La pandemia incrementó el interés de tener una mascota en casa

Los largos meses de aislamiento y el teletrabajo alentaron en muchas personas la adquisición de perros y gatos, también animales no tradicionales, como compañía. A su vez, las adopciones aumentaron en un 200%.

Mascota

La pandemia por el coronavirus ha cambiado drásticamente el mundo en muchos aspectos. De un día para el otro, las personas se encontraron con tiempos, espacios y rutinas muy diferentes a las que tenían antes de la pandemia. Esa nueva realidad les planteo a muchas personas el deseo y la necesidad de tener una mascota de compañía.

El vínculo que actualmente tienen las personas con sus animales de compañía y las consecuencias en el futuro, pueden ser analizados por psicólogos y sociólogos, pero también corresponde hacerlo desde la mirada de los veterinarios. Sin lugar a dudas, la pandemia trajo cambios, de rutinas y emocionales para todos. Y la relación entre las personas y los animales de compañía también se vio afectada.

Llama la atención comparando los últimos 20 años, la gran cantidad de familias que compraron o adoptaron un perro, un gato, o un animal no tradicional. Y por otro lado, como aumentaron las consultas referidas a problemas de conducta, agresión así como de otros temas menores, que en los años previos no eran temas relevantes para los propietarios, y no pedían una consulta.

Lo positivo

Según especialistas en la materia, la ansiedad y angustia de muchas personas, hace que busquen un animal que les permita canalizar por medio del abrazo, caricias,  contacto, que en este momento de pandemia se ve tan limitado. El ser humano necesita indefectiblemente el contacto para expresar el amor y sentir contención.

Por otro lado, hubo más tiempo en las casas, y sobre todo las familias con niños eligieron este momento para tener un animal de compañía y que sus hijos compartan juegos y responsabilidades lo que disminuye la ansiedad que genera la falta de salidas y encuentros con amigos. Mucha gente adoptó y no compró.

Tal vez la pandemia despertó el sentimiento de piedad para muchos. Hubo un registro mayor sobre aquellos que están solos en este momento donde la compañía se hace tan necesaria. Y esto abarca a los animales de refugios también.

Aspectos negativos

En muchos casos se generó un hiperapego, problemas de conducta y stress. El desconcierto para muchos, que decidieron incorporar a un animal con el objetivo de beneficiar emocionalmente a la familia, y por el contrario se generó un aumento de tensión por comportamientos normales para ese animal, pero indeseables para la familia o por incompatibilidades en el temperamento.

Una tendencia en aumento

La adopción de perros durante la pandemia aumentó 200 por ciento, según organizaciones proteccionistas y refugios que se dedican a luchar contra el abandono, el maltrato y el sufrimiento animal. ¿El fundamento? La gente está mucho más tiempo en sus casas y quiere estar acompañada.

En nuestro país alrededor del 78 por ciento de los argentinos tiene mascotas en su casa, según una encuesta nacional de mascotas elaborada por Millward Brown Argentina. Esto ubica a Argentina como el país de la región con más mascotas por habitante, seguido por Chile (74 por ciento), México (56 por ciento) y Brasil (43 por ciento). Se estima que hay 15 millones de perros y 6 millones de gatos, según datos oficiales de la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (Caena).

¿Comprar o adoptar?

Siempre que se pueda ayudar, es aconsejable adoptar. Hay muchos animales en refugios que necesitan una familia. Pero, los propietarios deben saber que algunos perros adoptados pueden tener más dificultad de adaptarse a la convivencia familiar, por no haber socializado, o vivido experiencias traumáticas en algún momento de su vida.

Así como también hay algunas razas que requieren de espacio o tienen un temperamento activo e intenso que debe estar en concordancia con la dinámica y temperamento de la familia. Lo importante de uno u otro caso es el asesoramiento profesional, que ayudará aconsejando las ventajas o desventajas de un animal de tamaño grande, pequeño, activo o sedentario, de raza o no, educando para una tenencia responsable.-