Mendiolaza se prepara para la primera Carrera de Autos Locos de Córdoba

El domingo 29 de noviembre, de 15 a 18, la avenida Tissera se convertirá en pista para una competencia inédita en la provincia: carritos sin motor, construidos a pulmón, que bajarán una pendiente esquivando obstáculos. Habrá entrada libre y se pedirá una colaboración solidaria.

Mendiolaza tiene fecha marcada en el calendario. El próximo 29 de noviembre, la ciudad será sede de la primera Carrera de Autos Locos de Córdoba, una propuesta que promete combinar velocidad, ingenio y humor en una tarde pensada para disfrutar en familia.

La iniciativa nació de una idea que su impulsor, Agustín Carletti, venía masticando desde hacía años. La consigna es tan simple como desafiante: construir un carrito sin motor —que se mueva únicamente por gravedad— y lanzarlo por un circuito con rampas, curvas, zigzags y saltos, sobre avenida Tissera, entre las 15 y las 18. Podrán anotarse participantes desde los 14 años, aunque los menores de 18 deberán presentar autorización de un padre, madre o tutor para poder subirse al carrito.

“La idea es que cada equipo le ponga toda la creatividad posible, sin que eso implique un gasto grande”, resume el espíritu de la organización.

Ingenio sobre ruedas

Cada equipo podrá estar formado por hasta cuatro o cinco personas, y los carritos —individuales o con copiloto— tendrán total libertad temática y de diseño. Ya circulan ideas tan disparatadas como una bañera móvil, una botella gigante de fernet, una ducha ambulante o hasta un misil. Las ruedas pueden salir de bicicletas, motos o cochecitos: la consigna invita a reciclar y reinventar antes que a comprar.

Eso sí, la libertad creativa tiene límites claros. El reglamento oficial del evento exige que cada vehículo cuente con dirección firme, sistema de frenado accionable por el conductor, una estructura rígida con chasis de caños metálicos, despeje mínimo del suelo y, como resguardo extra, algún tipo de jaula antivuelco. El casco y el calzado cerrado son obligatorios para todos los conductores, y quedan prohibidos los vidrios, filos o piezas que puedan desprenderse durante la bajada. Antes de largar, todos los carritos pasarán por una inspección técnica que revisará frenos, dirección, medidas y —sobre todo— que no haya ningún sistema de propulsión escondido. Quienes incumplan el reglamento, reciban ayuda externa durante el recorrido o modifiquen el carrito después de la inspección quedarán directamente descalificados.

“El ingenio de cada equipo va a tener un papel central”, adelantan desde la organización, que corre bajo el paraguas de Autos Locos Argentina y toma como referencia el formato de estas competencias que ya se realizan
en distintas partes del mundo.

Una tarde a beneficio

Más allá de la adrenalina de la bajada, el evento tiene una pata solidaria: la entrada será libre y gratuita, pero se invitará a los espectadores a acercar un alimento no perecedero, que será destinado a Cáritas Argentina.

Al cierre de la jornada se entregarán reconocimientos al carrito más veloz, al más creativo y a la mejor puesta en escena, entre otras menciones especiales. Con la fecha ya definida, Mendiolaza se apresta a vivir una tarde distinta, donde la velocidad importa, pero el ingenio importa más.

Más info: Autos Locos Argentina