Este 19 de Octubre, el Club Poeta Lugones cumplirá 30 años de vida, ¿cómo describirías el presente de la institución?
Llegar a los 30 años nos encuentra con un club vivo, con mucha actividad y, sobre todo, con muchísimas familias que forman parte de él todos los días. Poeta nació como un club de barrio y sigue conservando esa esencia. Acá no solamente se viene a practicar un deporte: se generan amistades, vínculos, valores y un sentido de pertenencia muy fuerte. Actualmente tenemos básquet, vóley, patín,
básquet adaptado y newcom, con chicos, jóvenes y adultos que pasan semanalmente por la institución. Para mí, ser presidente es un orgullo enorme, pero también una responsabilidad. Uno sabe que está administrando algo que no le pertenece a una persona ni a una comisión directiva: “El club pertenece a su gente”. Nuestro trabajo es tratar de dejarlo un poco mejor de cómo lo recibimos y generar las condiciones para que los que vengan después puedan seguir creciendo. Muchas veces uno viene al club por sus hijos, por un
deporte o por una actividad y termina involucrándose muchísimo más. Poeta tiene eso: te termina haciendo parte de una familia.
¿Cuánto esfuerzo hay detrás de mantener y hacer crecer una institución que se sostiene “a pulmón”?
Una de las últimas obras más importantes que se realizaron fue la recuperación completa del piso de parqué de la cancha de básquet: se cambiaron maderas, se reparó la estructura, se pulió, niveló, pintó y laqueó toda la cancha. También se hicieron trabajos en distintos sectores, cerramientos, baños y vestuarios nuevos, y se adquirieron tableros electrónicos deportivos para básquet y vóley; este último fue donado por un papá. También contamos con un DEA. Gran parte de estas obras pudimos hacerlas gracias al acompañamiento de la Municipalidad de Córdoba, porque para un club como el nuestro afrontar una obra de esa magnitud solamente con recursos propios es muy difícil. Otra mejora que nos genera mucho orgullo es la transformación de la cantina, impulsada por Nané Heredia, jugador de Poeta desde los 4 años y hoy de la primera de básquet, que ahora conocemos como la “Cantina Poética”. Más allá de ser un espacio para comer o tomar algo, se convirtió en un verdadero lugar de encuentro. Cuando hablamos de que Poeta se hace “a pulmón”, hablamos de muchísimas horas de dirigentes, profesores, padres, socios y colaboradores que ponen tiempo, trabajo e incluso recursos propios. Cada mejora tiene detrás mucho esfuerzo y representa un pedacito más del sueño de aquellos vecinos que hace 30 años decidieron construir este club.
“Queremos que cuando alguien piense en el Club Poeta Lugones piense en amigos, familia, deporte, inclusión y comunidad”
Crecer sin
perder la esencia
¿Cuáles son hoy los principales desafíos?
Poder acompañar el crecimiento del club con infraestructura y recursos. Cada vez tenemos más chicos y familias que quieren participar, pero los espacios son limitados. Queremos seguir mejorando las instalaciones, generar mejores condiciones para nuestros deportistas y, si es posible, ampliar nuestra capacidad. Otro desafío enorme es el económico: mantener una institución de estas características implica gastos permanentes en servicios, profesores, competencias, mantenimiento, seguros, infraestructura y materiales deportivos. También necesitamos del socio, de las familias, de empresas que quieran colaborar y del Estado, porque un club de barrio cumple una función social que va mucho más allá del deporte. Queremos competir, formar buenos equipos y obtener resultados deportivos, pero el verdadero resultado también es que un chico encuentre acá amigos, valores, disciplina y un lugar al que quiera pertenecer. El básquet adaptado refleja qué tipo de institución queremos ser: un lugar en el que haya espacio para todos. Queremos fortalecer las disciplinas que ya tenemos, mejorar la infraestructura, incorporar nuevas propuestas y profesionalizar la gestión sin perder nuestra esencia. Queremos que cuando alguien piense en el Club Poeta Lugones piense en amigos, familia, deporte, inclusión y comunidad.
Hace unos años circuló una versión sobre los terrenos del club y la posibilidad de construir departamentos o locales… ¿Cuál es la situación actual?
Hoy la Cooperativa Bernardino Rivadavia, propietaria original del predio, se encuentra intervenida y no tenemos mayor información respecto de qué puede suceder a futuro. Lo que sí podemos decir es que este lugar tiene una función social, deportiva y comunitaria que debe preservarse. Acá hay 30 años de historia, familias enteras que pasaron por estas canchas, chicos que crecieron acá y
cientos de personas que forman parte de la institución. No estamos hablando simplemente de metros cuadrados o de un inmueble, sino de un espacio que el barrio hizo propio durante tres décadas. Nuestra prioridad es mantener vivo al club y defender la posibilidad de que Poeta Lugones continúe desarrollando sus actividades acá durante muchos años más.
“No estamos hablando simplemente de metros cuadrados o de un inmueble, sino de un espacio que el barrio hizo propio durante tres décadas.”
¿Cómo serán los festejos por los 30 años?
Queremos que sea una verdadera fiesta de la familia de Poeta, con los deportistas actuales, quienes alguna vez vistieron nuestra camiseta, exdirigentes, entrenadores, familias, vecinos y especialmente las personas que estuvieron desde el comienzo. Tenemos pensado festejarlo con nuestro tradicional Bingo, un encuentro muy familiar y divertido, el 7 de noviembre. Los 30 años no los cumple solo el club que vemos hoy, sino también todos los que alguna vez dejaron algo de sí en estas paredes, tribunas y canchas. El club actual es el resultado de miles de pequeñas contribuciones realizadas durante tres décadas. Poeta es familia, pertenencia y comunidad. Y si tuviera que resumir estos 30 años en una sola idea diría: “Poeta es un club construido a pulmón, pero sostenido con el corazón de su gente”.-
Más info: Instagram: Club Poeta Lugones


