
Detrás de cada amigurumi hay horas de trabajo, paciencia y una enorme dedicación. Pero en el caso de María Rosa Eva Schverdt, vecina del B° El Condado de Cosquín, también hay historias familiares, emociones y recuerdos que cobran vida a través del crochet. Docente de Nivel Primario, escritora y artesana, encontró en los amigurumis una forma de expresión que hoy se convirtió en su emprendimiento: BraMaLuNa Amigurumis.
¿Cómo nació tu pasión por el mundo del crochet y cuándo decidiste transformarla en un emprendimiento?
Mi pasión nació al ver las increíbles creaciones de otras tejedoras. Me fascinaba pensar cómo podían hacer muñecos tan detallados y tiernos. Mi primer trabajo fue “Fernecito”, un personaje tejido basado en un diseño digital que había creado mi hijo. Durante la pandemia empecé a realizar muchos muñequitos y, en una reunión con amigos y conocidos, casi todos encontraron nuevo dueño. Ahí entendí que podía transformarlo en un emprendimiento.
¿Dónde aprendiste este arte y cuánto tiempo te llevó desarrollar tu propio estilo?
Aprendí mirando tutoriales de YouTube durante la pandemia. No sabía absolutamente nada sobre crochet, ni siquiera cómo sostener una aguja. Como las mercerías estaban cerradas, llegué a destejer un viejo acolchado para utilizar sus lanas y practicar. Desde entonces siento que sigo aprendiendo todos los días.

¿Cómo surgió el nombre BraMaLuNa Amigurumis?
Quería que tuviera una fuerte conexión familiar. El nombre está formado por las primeras sílabas de los integrantes de mi familia: Braian, María Rosa, Lucho y Nahuel. Más adelante, mi hijo Nahuel, que ama el diseño, creó el logo que hoy identifica al emprendimiento y le dio una identidad propia.
“Aprendí mirando tutoriales de YouTube durante la pandemia. No sabía absolutamente nada sobre crochet, ni siquiera cómo sostener una aguja. Desde entonces siento que sigo aprendiendo todos los días”
¿Qué tipo de trabajos disfrutás más realizar?
Me encantan los muñecos personalizados, especialmente los perritos tejidos. Cada mascota tiene una historia especial y trato de reflejarla en cada detalle. Entre los pedidos más originales recuerdo a una mamá que me pidió tejer a su hija con su uniforme de taekwondo y también la reproducción completa del grupo folklórico salteño “Guitarreros”, con sus seis integrantes.

De las aulas al crochet
¿Cómo es el proceso de creación de un amigurumi personalizado?
Depende mucho del personaje. Si existe un patrón previo, lo utilizo como guía. Pero cuando se trata de una creación original, comienzo observando cuidadosamente fotografías, dibujos y detalles. Muchas veces realizo bocetos en papel y voy anotando la cantidad de puntos, los cambios de color, materiales y tamaños necesarios. La observación es una de mis herramientas más importantes.
¿Qué técnicas utilizás para lograr tanto nivel de detalle?
Más que una técnica específica, diría que se trata de paciencia y observación. Soy muy detallista y autoexigente. Analizo colores, expresiones y formas para conseguir el mayor parecido posible, sobre todo cuando realizo mascotas personalizadas o personajes creados desde cero.
¿En qué momento descubriste que podías crear tus propios patrones?
Fue cuando comenzaron a llegar pedidos de perros mestizos. No existían patrones específicos para muchos de ellos, así que tuve que diseñarlos desde cero. Ese desafío me permitió descubrir cuánto disfruto crear piezas únicas y personalizadas, dando vida a cada mascota a través del tejido.
“Me encantan crear los muñecos personalizados, especialmente los perritos tejidos. Cada mascota tiene una historia especial y trato de reflejarla en cada detalle”
¿Qué significa para vos que alguien elija un amigurumi personalizado?
Es algo muy especial porque muchas veces no están comprando solamente un muñeco. Están buscando conservar un recuerdo, homenajear a una mascota o representar a una persona querida. Saber que mis trabajos acompañan momentos importantes de la vida de otras personas es una enorme satisfacción.

¿Dónde pueden encontrarse tus creaciones actualmente?
Principalmente en mi cuenta de Instagram, BraMaLuNa Amigurumis, además de Facebook y WhatsApp. También algunos de mis trabajos se exhiben y venden en una feria artesanal de Cosquín gracias a la colaboración de una amiga que cuenta con un puesto allí.
El sueño de María Rosa es que su emprendimiento continúe creciendo y llegue a más personas. Mientras sigue perfeccionando técnicas y creando nuevos personajes, imagina un futuro con un stand o un local propio donde pueda reunir muchas de sus creaciones. Sin embargo, hay algo que ya logró: que cada uno de sus amigurumis encuentre rápidamente un hogar, llevando consigo una historia tejida a mano y hecha con amor.





