2 agosto 2026
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Compraron un colectivo abandonado, lo transformaron en su casa y hoy recibe turistas en Los Reartes

Después de comprar un terreno en Los Reartes y quedarse sin presupuesto para construir, Franca y Fernando encontraron una alternativa inesperada. Adquirieron un ómnibus desechado, lo transformaron en su hogar, donde vivieron cinco años, y hoy lo ofrecen como una experiencia turística diferente.


Cuando Franca y su esposo Fernando compraron un terreno en Los Reartes, en pleno Valle de Calamuchita, imaginaban levantar allí la casa de sus sueños. Sin embargo, después de concretar la compra del lote, el presupuesto se agotó y el proyecto quedó en pausa. Lejos de resignarse, decidieron buscar una alternativa poco convencional que terminaría cambiando sus vidas.

La oportunidad apareció en 2021, cuando encontraron un colectivo abandonado en una chatarrería. La unidad estaba lejos de ser una buena compra a simple vista: no tenía motor, presentaba importantes daños estructurales y llevaba años fuera de circulación. Aun así, decidieron apostar por ella y la adquirieron por apenas $ 50.000, convencidos de que allí había mucho más potencial del que cualquiera podía imaginar.

Trasladar el vehículo hasta el terreno fue uno de los primeros grandes desafíos. Sin motor y con el deterioro propio del tiempo, mover semejante estructura demandó una importante logística y varias horas de trabajo. Pero una vez instalado en Los Reartes, comenzó la verdadera transformación.

Con paciencia y muchas horas de esfuerzo, la pareja fue desmontando el interior del colectivo para convertirlo en un espacio completamente habitable. Retiraron las antiguas butacas, repararon la estructura, solucionaron filtraciones y comenzaron a darle forma a una vivienda cálida, funcional y adaptada a las necesidades de la familia.

En 2021 compraron un colectivo sin motor que llevaba años abandonado en una chatarrería.
Con esfuerzo, creatividad y trabajo en familia,
lo transformaron en una vivienda
que hoy atrae turistas.

Una segunda oportunidad sobre ruedas

Cada avance fue realizado de manera artesanal. El interior fue revestido en madera, incorporaron cocina, baño, dormitorio, espacios de guardado y una decoración que aprovechó cada rincón disponible. Lo que antes había sido un medio de transporte terminó convirtiéndose en un hogar confortable, rodeado por la tranquilidad de las sierras cordobesas.

Durante cinco años, Franca, Fernando y su familia vivieron dentro de ese colectivo reciclado mientras continuaban desarrollando su proyecto de vida. Aquella solución que había surgido por necesidad terminó demostrando que era posible vivir de una manera diferente, con creatividad y aprovechando recursos que muchos consideran descartables.


Con el paso del tiempo, el colectivo dejó de ser únicamente una vivienda. La historia comenzó a despertar curiosidad entre amigos, visitantes y turistas que llegaban a la zona y se sorprendían al descubrir el ingenio detrás de aquella transformación.

Fue entonces cuando la familia decidió darle una nueva vida al proyecto. Una vez que dejaron de habitarlo de manera permanente, acondicionaron el espacio para convertirlo en un alojamiento turístico distinto, pensado para quienes buscan una experiencia original en medio de la naturaleza del Valle de Calamuchita.

Su hogar “sobre ruedas” cuenta con 33m2 habitables con living-comedor, cocina integrada, habitación de las nenas y dormitorio principal; dos accesos; y energía autónoma (paneles solares, pozo de agua y gas envasado).

Hoy, quienes llegan hasta Los Reartes pueden dormir dentro de un colectivo que alguna vez estuvo destinado al abandono y que, gracias al trabajo de Franca Pucheta y Fernando, encontró un nuevo propósito. Más que un lugar para hospedarse, la propuesta invita a conocer una historia de esfuerzo, reciclaje e imaginación.

La experiencia demuestra que, muchas veces, los proyectos más valiosos nacen cuando los planes originales no salen como estaban previstos. Lo que comenzó como una solución para afrontar la falta de recursos terminó convirtiéndose en una vivienda única y, con el tiempo, en un atractivo turístico que suma una propuesta diferente entre los paisajes serranos de Córdoba.

Más info: Franca Pucheta