27 febrero 2026
Inicio De acá para allá Una pareja argentina recorre América vendiendo pizzas en un horno móvil

Una pareja argentina recorre América vendiendo pizzas en un horno móvil

“Viajando con Clarita” es el proyecto con el que Ani y Ezequiel, oriundos de Olavarría (Buenos Aires), combinan gastronomía, bienestar y aventura a bordo de un Camión llamado “El Tano” y con su perro “Flocky”. Su sueño es llegar a Alaska, mientras difunden un mensaje de libertad, amor y conexión con uno mismo.

Desde su pequeña ciudad asomó la idea de alejarse, de arrancar de nuevo con lo que sabían mejor: buena masa, buenos momentos y un amor por el movimiento. Así nació “Viajando con Clarita”, el proyecto de Ani y Ezequiel — junto a su inseparable perro Flocky — que dejaron Olavarría para convertir el camino en hogar, el horno en taller y la libertad en un ingrediente más de la receta.

Pusieron primera a bordo de una Kombi VW80 y con un tráiler convertido en cocina móvil, han transformado la ruta en su restaurante, y la improvisación en menú. Pizzas napolitanas que tardan 90 segundos en cocinarse a 400 grados, masa que fermenta mientras el motor ronca y panorámicas que cambian cada día: montañas, lagos, bosques, ciudades pequeñas. Así, continúan sumando kilómetros y visitando diferentes países de América del Sur.

Pero el movimiento no es solo físico: entre una pizza y otra, Ani y Ezequiel practican yoga al amanecer, respiran aire libre, escuchan el viento y hacen del camino una escuela de pausa y acción. La cocina y el tapete conviven en una furgoneta que es taller, refugio y oficina. Como ellos gritan a los cuatro vientos: “Buscábamos oxígeno, encontramos sueños”.

Dejaron su vida estable en Olavarría para recorrer el continente junto a su perro Flocky. Entre harinas, hornos portátiles y prácticas de yoga, transformaron el viaje en una forma de vida.

“La ruta te enseña a vivir con lo justo, a valorar lo simple. A veces hay días en los que todo sale mal -se nos queda la llave adentro, se corta el agua o no encontramos nafta-, pero después aparece un amanecer y entendés que todo vale la pena”, remarcan los aventureros.

“Vivir viajando te enseña
a estar en el presente”

Adaptarse no fue fácil: la logística de moverse, el horno que debe estabilizarse en cada parada, los ingredientes que llegan en ruta, y un perro que exige atención constante. Pero lo que más les costó quizá no fue el esfuerzo físico, sino desaprender lo sedentario, desarmar la rutina segura y aceptar que cada día sería distinto.

Lo que más disfrutan es la mirada de quienes llegan a su horno rodante: turistas, locales curiosos, familias que se preguntan cómo termina una pizza entre árboles. Ver la sorpresa, compartir la historia, saber que están cumpliendo ese viejo sueño de “vivir viajando” con sabor a mozzarella, tomate y albahaca.

Durante el viaje, la pareja va sumando experiencias y sabores: desde Puerto Madryn hasta Ushuaia, pasando por Los Antiguos y la carretera austral chilena. Tras recorrer la Patagonia, los viajeros vendieron a “Clarita” (su Van) y se compraron un Camión Mercedes Benz 608, al que bautizaron “El Tano”.

“Vivir viajando te enseña a estar en el presente. No sabés dónde vas a dormir o dónde vas a trabajar mañana. Pero esa incertidumbre también tiene magia”, afirman los tortolitos.
De este modo, más allá de las pizzas y los kilómetros, el proyecto Viajando con Clarita transmite una filosofía de vida basada en la libertad, el amor y la conexión interior.

Su próximo sueño es ambicioso: emprender la ruta continental hacia Alaska. “Alaska es un norte, un horizonte. Si llegamos, genial; pero sino, nos quedamos en Ecuador o Brasil porque estamos bien. La idea es disfrutar el camino”, aseguran.

El futuro de “Viajando con Clarita” se ve ancho: seguir hacia Alaska, urdir alianzas con otros emprendedores sobre ruedas, quizás abrir pop-ups en ciudades grandes, documentar la ruta en video. Pero por ahora, su menú es simple: rueda, horno, perro y libertad. Y en cada gesto, una idea: vivir cada día como una pizza que está por salir del horno, caliente y lista para saborear y disfrutar.

Más info: Viajando con Clarita