Entre estanterías ordenadas por marca, década y origen, se guarda buena parte de la historia de Marcos Veliz. Tiene 44 años, vive en el barrio Alta Córdoba y trabaja como empleado, pero cuando la charla se corre del trabajo diario y llega a las latas, la voz le cambia. Ahí aparece el coleccionista, el que hace más de tres décadas empezó juntando piezas de la calle y hoy administra, junto a otros apasionados de todo el mundo, uno de los grupos de coleccionismo latero más grandes de la región.
Con una colección que ronda las diez mil latas y un lugar en la comisión de “Lateros Coleccionistas”, Veliz se prepara para un nuevo capítulo: en agosto viajará a San Lorenzo, Paraguay, para participar del tercer encuentro internacional de coleccionistas, donde se reunirán referentes de al menos seis países.
¿Cómo nació tu pasión por el coleccionismo de latas y qué recordás de tus comienzos?
Mi pasión por las latas nació en 1992. En aquella época había muchas latas en el mercado, de todo tipo, marcas, tamaño y origen, debido a las importaciones. Comencé levantando una lata de la calle cuando tenía 10 años de edad. Una Antártica POP naranja, una lata brasilera que todavía conservo. Aquellos años fueron la “época dorada latera”. Había muchos coleccionistas y cientos de latas en todas partes. Coleccioné etiquetas de cigarrillo, figuritas, almanaques… pero, finalmente, fueron las latas las que llegaron para quedarse. Coleccionar para mí es un nexo con otros lateros, un pasatiempo, un cable a tierra y algo que me hace feliz. Para mí, coleccionar latas significa pasión.
“Actualmente tengo una colección de aproximadamente diez mil latas,
entre barriles, latas de chapa y de aluminio,
en diferentes tamaños y marcas”

¿Con cuántas latas cuenta tu colección actualmente y cuáles son las piezas más raras que tenés?
Actualmente tengo una colección de aproximadamente diez mil latas, entre barriles, latas de chapa y de aluminio, en diferentes tamaños y marcas. De las piezas más raras que tengo hay latas cono, que salieron aproximadamente en la década del 40 y 50, y latas de chapa, que también son de las primeras que salieron al mercado, allá por las décadas del 60, 70 y 80.
¿Cuáles son los medios que utilizás para conseguir nuevas piezas para tu colección?
Hay varios medios para conseguir latas. Podés encontrarlas tiradas en la calle, en cestos de basura, góndolas de supermercados, en el almacén del barrio, en canjes y en compras a través de internet y WhatsApp. El “Santo Grial” hay muchos: la mayoría antiguos, y algunos pocos más actuales de ediciones especiales. Siempre hay algo raro para sumar.

El universo detrás
de cada lata de colección
¿Qué significa para vos participar en eventos y encuentros de coleccionistas, tanto en Córdoba como en otros países?
Exponer y ser partícipe en un evento en Córdoba Capital lo considero una linda experiencia, sobre todo por ser local, y eso me llena de satisfacción. En cuanto a los encuentros que se realizan en otros puntos del país, también es muy lindo, porque se conocen lugares y gente nueva. El 16 de agosto de este año está programado el “3° Encuentro Internacional de Lateros Coleccionistas” en San Lorenzo, Paraguay. Hay confirmada asistencia de coleccionistas de Brasil, Argentina, Costa Rica, Chile, Paraguay y Uruguay hasta el momento. Será el segundo en tierra paraguaya, y este superará ampliamente al primero, que se realizó el año pasado en el mismo lugar. El segundo encuentro se realizó en Chile, en marzo de 2026, y fue un éxito total.
“Coleccionar para mí es un nexo
con otros lateros, un pasatiempo,
un cable a tierra y algo que me hace feliz”
¿Cómo está conformado y cómo funciona el grupo “Lateros Coleccionistas” del que formás parte?
El grupo “Lateros Coleccionistas” no tiene sede fija. No cuenta con escalafones, jerarquías, adoctrinamientos, cuotas ni nada raro que entorpezca su óptimo funcionamiento. Tratamos día a día de ajustarnos a las necesidades de la época y del coleccionismo, ya que hay métodos vigentes hoy que se usaban hace décadas y que quedaron totalmente obsoletos. Lateros está formado por casi 200 integrantes de 16 países por el momento. El único requisito para ingresar es ganas y, sobre todo, el respeto. La principal actividad que se realiza en Lateros es la interacción en un grupo de WhatsApp entre los integrantes. Allí se pasa información sobre novedades, sirve para canjear repetidas, mostrar hallazgos y contar anécdotas. También se va evaluando dónde y cuándo se hará el próximo evento, siempre teniendo en cuenta nuevos lugares y tratando de que el coleccionismo llegue adonde nadie imaginó. En cada rincón del planeta hay un coleccionista entre sus piezas y latas en este preciso momento. Ya sea en grandes ciudades o en lugares pequeños y alejados de las urbes, la pasión siempre es la misma. Tratamos de enfocarnos en la igualdad, para que todos tengan las mismas posibilidades de enterarse de alguna lata nueva que acaba de salir al mercado. Por eso internet y las redes son una gran herramienta, que rompe distancias y esquiva el tiempo.

La charla termina, pero en la casa de Marcos Veliz las estanterías siguen ahí, esperando la próxima pieza que se sume a las diez mil que ya guarda. Entre chapas, aluminios y barriles que atravesaron décadas y fronteras, Veliz sigue sosteniendo, lata a lata, un pasatiempo que empezó a los 10 años con una Antártica POP naranja levantada de la calle y que hoy lo conecta con casi 200 personas de 16 países. En agosto, esa pasión lo llevará una vez más a cruzar fronteras: rumbo a Paraguay, donde lo espera el próximo gran encuentro de la comunidad latera.
Más info: Lateros Coleccionistas





