Unquillo sumó una propuesta educativa poco habitual en la región: el lunes 3 de agosto abrió Kaleidos, una escuela de inglés que aplica la pedagogía Montessori a la enseñanza del idioma. El espacio funciona en avenida Spilimbergo 15, muy cerca de avenida San Martín, y arrancó con un grupo inicial de chicos de entre 6 y 8 años, aunque las clases están dirigidas tanto a niños como a adolescentes.
Detrás del proyecto está Romina Calfayan, docente de inglés con quince años de trayectoria en distintas escuelas y ciudades. Fue justamente esa experiencia la que la llevó a repensar el modo de enseñar: notaba docentes agotados, estudiantes desmotivados y una lógica escolar más pendiente de cumplir los programas que de cuidar el proceso de aprendizaje.
Una propuesta educativa inspirada en el caleidoscopio busca transformar los métodos tradicionales de enseñanza. Bajo el nombre de KALEIDOS, este proyecto nace de la búsqueda por construir nuevas posibilidades pedagógicas tras años de observar cómo los contextos educativos clásicos invisibilizan talentos. La iniciativa surge al detectar que múltiples estudiantes se convencen erróneamente de que “no pueden”, cuando en realidad solo requieren de un camino alternativo que valide la diversidad, entendiendo que un mismo saber toma formas y colores únicos en cada persona.
“No se busca que todos aprendan lo mismo al mismo ritmo, sino ofrecer las condiciones para que cada uno desarrolle su máximo potencial”

Aprender sin miedo
a equivocarse
La pedagogía Montessori se apoya en la observación del desarrollo infantil y en la idea de que cada persona aprende a su propio ritmo. A diferencia del aula tradicional —con el docente al frente y todos avanzando al mismo compás—, en Kaleidos el adulto cumple un rol de guía: presenta el material y luego se corre para que sea el propio estudiante quien explore, se equivoque y repita las veces que necesite.
“No se busca que todos aprendan lo mismo al mismo ritmo, sino ofrecer las condiciones para que cada uno desarrolle su máximo potencial”, resume Calfayan.
Esa libertad no significa ausencia de reglas: existe una estructura clara dentro de la cual los chicos pueden elegir cómo y dónde trabajar, ya sea en una mesa o en el suelo, respetando siempre sus propios tiempos.
Para la fundadora, el objetivo va más allá de dominar el idioma. Aspira a que Kaleidos sea un lugar donde los chicos asocien el aprendizaje con emociones positivas, se animen a preguntar, a crear y a confiar en sus propias capacidades, sin que el error se viva como un problema. 
Más Información: Cel.: 3515522653 – Instagram: Kaleidos English Lab





