20 mayo 2026
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Librería de Luque abre oportunidades para jóvenes con discapacidad

En la localidad cordobesa de Luque, la Fundación Vibras inauguró “Vibras Papel o Tijera”, una librería que apuesta a la inclusión laboral genuina. Allí encontras fotocopias, encuadernación y útiles escolares… pero sobre todo, un lugar donde construir identidad ocupacional y formar parte activa de la comunidad.

En el departamento de Río Segundo, una librería está demostrando que la inclusión puede convertirse en una experiencia cotidiana. En Luque, la Fundación Vibras abrió las puertas de “Vibras Papel o Tijera”, un espacio comercial donde jóvenes con discapacidad trabajan, aprenden y construyen autonomía desde tareas concretas como atención al público, fotocopias, anillados y ventas de útiles escolares.

Lejos de tratarse de una propuesta simbólica, el proyecto busca generar empleo genuino y un rol activo dentro de la comunidad. La iniciativa nació luego de más de una década de trabajo de la Fundación Vibras, institución que acompaña a jóvenes y adultos a través de talleres terapéuticos, espacios recreativos y abordajes interdisciplinarios.

La librería funciona como una extensión concreta de todo lo aprendido en esos años. Allí, los jóvenes atienden clientes, utilizan planillas de Excel, trabajan con códigos de barra, realizan cobranzas, manejan WhatsApp e incluso hacen entregas a domicilio. Cada uno ocupa tareas de acuerdo con sus intereses y capacidades, reforzando una idea central: el trabajo como herramienta de dignidad y pertenencia.

Nos preguntábamos cómo hacer palpable todo lo que los chicos aprendían en la fundación. Cómo convertirlo en algo natural, digno y real”, expresó la psicóloga y presidenta de Fundación Vibras, Estela Granja, al explicar cómo surgió el proyecto. Para ella, el gran desafío era transformar años de acompañamiento en experiencias laborales concretas y sostenibles.

La propuesta, además, tuvo el respaldo de un subsidio provincial que permitió equipar el espacio con fotocopiadoras, máquinas de anillado y mobiliario. Incluso, desde la Legislatura de Córdoba reconocieron a la fundación por impulsar lo que definieron como la primera librería inclusiva del país, destacando su aporte a la igualdad de oportunidades y la convivencia social.

Un trabajo reconocido y sin etiquetas

Queremos que cada uno tenga su salario, su nombre y sea reconocido por lo que hace, no por etiquetas diagnósticas”, sostuvo Estela Granja. La frase resume la filosofía de una fundación que desde hace años intenta correrse de una lógica puramente asistencial para construir experiencias de vida más autónomas.

Ese enfoque no surgió de un día para otro. Desde sus inicios, Fundación Vibras apostó a talleres donde el arte, la cocina, la danza, la escritura y distintas ocupaciones funcionaran como puntos de encuentro, priorizando el deseo y los intereses de cada persona.

Partimos del deseo porque desde ahí se construyen los lazos”, explicó Granja sobre el modo de trabajo que sostienen desde la institución.

La comunidad de Luque también cumple un papel central. Vecinos, docentes y familias ya incorporaron la librería a la rutina diaria, haciendo encargos y acercándose al local no solo para comprar, sino también para compartir tiempo con quienes trabajan allí. Según destacan desde la fundación, la cercanía cotidiana ayuda a derribar prejuicios que muchas veces persisten por desconocimiento.

La diferencia más marcada en la discapacidad aparece en la distancia. Cuando convivimos naturalmente, el prejuicio baja”, reflexionó Estela, convencida de que los cambios culturales comienzan en lo simple: un saludo, una compra cotidiana o una charla casual detrás del mostrador.

Mientras proyectan sumar nuevos servicios como sublimados y productos personalizados, en Vibras ya miran más allá de la librería. Porque aunque allí se vendan útiles escolares, fotocopias y encuadernaciones, lo que verdaderamente se construye es otra cosa: oportunidades.

Más info: @vibra.papel.tijera