El viernes 28 de agosto, de 18.30 a 21 horas, el Instituto Secundario El Salvador, ubicado en barrio Poeta Lugones, fue sede de la FIMES 2026 (Feria Interdisciplinaria y Microemprendimientos), un espacio donde estudiantes secundarios presentaron los proyectos que vienen desarrollando en el marco de la materia EOI (Espacio de Orientación Institucional). Familias, docentes y vecinos recorrieron los stands, conocieron los productos y escucharon de primera mano el proceso que hay detrás de cada marca.
En esta nota, Expresión Norte dialogó con integrantes de tres de las microempresas anfitrionas —Amora, Vitra y Solara— para conocer cómo nacieron sus proyectos, cómo se organizaron como equipo y qué significó para ellos formar parte de la feria.
Amora: organización por
áreas y trabajo en equipo
El primer testimonio llegó de parte de Amora, un emprendimiento conformado por diecisiete estudiantes que dividieron el trabajo en tres áreas bien definidas: producción, comercialización y administración.
¿Cómo se repartieron las tareas entre los integrantes del equipo?
Contamos con tres áreas dentro de la empresa, cada una encargada de tareas específicas. El área de producción se ocupa de todo lo relacionado con el producto; el área de comercialización se encarga de promover ese producto y de las ventas; y el área de administración lleva adelante la contabilidad y todos los papeles legales de Amora. Cada área tiene, a su vez, distintas tareas correspondientes a esa función.
“Cada uno se esmera porque sabe que mucha gente los viene a ver y a escuchar”: así resumieron desde Amora el compromiso de mostrar en la FIMES un trabajo hecho con esfuerzo.

¿Qué fue lo primero que pensaron cuando les propusieron crear una microempresa?
Lo primero fue definir quién iba a hacer cada cosa y cómo nos íbamos a organizar. Nos pusimos de acuerdo y vimos en qué era bueno cada uno para asignar los roles.
¿Qué creen que tiene de especial FIMES como espacio para que los estudiantes puedan mostrar sus proyectos?
Es especial porque todos se esfuerzan por mostrar los proyectos que hacen con mucho esfuerzo, y cada uno se esmera porque sabe que mucha gente los viene a ver y a escuchar. En cuanto a los microemprendimientos, es una forma de hacernos conocer, de que sepan qué queremos lograr y ofrecer, y eso nos abre muchas puertas hacia afuera.
De PYRA a Vitra: el camino de un
emprendimiento que cambió de rumbo
El segundo testimonio fue el de Vitra, una marca que combina difusores, tablas de asado pirograbadas y vasos térmicos, y que atravesó varios cambios antes de encontrar su identidad definitiva. Josefina Romera, gerenta de comercialización, de 18 años y estudiante de sexto A, contó el recorrido del proyecto.
¿Cómo surgió la idea de crear Vitra y combinar productos tan diferentes como difusores, tablas y vasos?
La idea de crear Vitra surge en el marco de la materia EOI, donde profesores y directivos nos evalúan a través de la creación de una microempresa. El proceso fue largo: comenzó con la división de puestos entre cada integrante y siguió con una lluvia de ideas para determinar los productos estrella. Entre las primeras propuestas aparecieron vasos térmicos y matermos, y con ellos surgió el nombre PYRA, que significa “calor” en griego. Sin embargo, tras realizar un estudio de mercado, decidimos cambiar nuestros productos por difusores y vasos, y así nació Vitra, junto con la estética que terminó marcando a la empresa: colores fríos que transmiten elegancia y minimalismo, y el uso del vidrio para sumar delicadeza a los productos. Un momento clave fue el Día del Padre, cuando lanzamos como edición limitada tablas de asado pirograbadas. Al ver el éxito que tuvieron y lo bien que combina la madera con el vidrio, decidimos mantenerlas como otro producto principal.
¿Cuál de sus productos disfrutaron más crear y por qué?
El producto que más disfrutamos crear fueron, sin dudas, los difusores automotrices. Además de ser el producto mejor reseñado y más vendido de la empresa, nos permitió crecer a nivel productivo: aprendimos a ser mucho más meticulosos a la hora de elaborar las esencias y sumamos nuevas fragancias rápidamente, lo que nos dio mayor variedad de productos.
¿Qué aprendieron de la experiencia de llevar adelante Vitra y presentarlo en FIMES?
Llevar Vitra a la FIMES nos enseñó lo que realmente significa gestionar un proyecto real. Aprendimos a organizarnos con los tiempos para cumplir cada etapa del proceso y a trabajar en equipo, dividiendo roles, comunicándonos y apoyándonos para que rindiera el esfuerzo de todos. En la feria, la respuesta del público y las buenas ventas confirmaron que el trabajo duro da sus frutos. También aprendimos a perder la vergüenza, a hablar con clientes reales y a transmitir el valor de lo sustentable. Más allá de lo comercial, esta experiencia nos demostró que con compromiso, organización y coordinación somos capaces de llevar cualquier idea a un nivel profesional.
Solara: de la idea al
emprendimiento real
El tercer proyecto de esta recorrida fue Solara, una propuesta de accesorios y objetos personalizados llevada adelante por diecinueve estudiantes. Sofía Riberi Ortega, de 17 años y estudiante de sexto B, compartió el recorrido de la marca, acompañada en el proceso por los profesores Germán Grundke y Emilio Thune.
¿Cómo nació Solara y qué los inspiró a crear una propuesta de accesorios?
Solara nació como un proyecto de emprendimiento desarrollado en el marco de la materia EOI, con el acompañamiento de los profesores Germán Grundke y Emilio Thune. El equipo, integrado por diecinueve estudiantes con distintos puestos y responsabilidades, permitió organizar el trabajo y asumir diferentes roles dentro del proyecto. La idea surgió a partir del interés por desarrollar una propuesta de accesorios que combinara creatividad, estilo e identidad propia: buscamos crear una marca que no solo ofreciera productos, sino que también transmitiera una esencia y una forma de expresarse a través de los accesorios. Desde el comienzo, nuestro objetivo fue transformar una idea inicial en un emprendimiento concreto, trabajando la organización, la producción, la presentación y la identidad de la marca.
¿Qué fue lo más lindo o desafiante de crear y presentar Solara en FIMES?
Una de las partes más lindas fue ver cómo una idea que comenzó como un proyecto de la materia EOI fue tomando forma hasta convertirse en un emprendimiento real. También fue muy significativo trabajar junto a nuestros compañeros, asumir distintas responsabilidades y comprobar que el esfuerzo de cada integrante era importante para el resultado final. La presentación en FIMES fue especialmente importante porque nos permitió mostrar nuestro trabajo frente a otras personas y poner en práctica todo lo que habíamos preparado. Fue un desafío porque implicó salir de la zona de confort, organizarnos y representar al emprendimiento de la mejor manera posible.
“No se trataba solamente de pensar en un nombre o en los productos, sino de planificar cada aspecto del emprendimiento”: la reflexión de Solara sobre el desafío de convertir una idea en un proyecto real.
¿Qué fue lo más difícil de pasar de tener una idea a convertirla en un emprendimiento real?
Lo más difícil fue transformar una idea inicial en algo concreto y organizado. No se trataba solamente de pensar en un nombre o en los productos, sino de planificar cada aspecto del emprendimiento y distribuir las tareas entre los diecinueve integrantes. También fue un desafío aprender a trabajar en equipo, tomar decisiones, asumir responsabilidades y resolver los inconvenientes que fueron surgiendo durante el proceso. Sin embargo, esas dificultades fueron parte fundamental del aprendizaje, ya que nos permitieron comprender que llevar adelante un emprendimiento requiere compromiso, organización, comunicación y trabajo conjunto. En definitiva, Solara no solo representó la creación de una propuesta de accesorios, sino también una experiencia de aprendizaje sobre lo que implica transformar una idea en un emprendimiento real.
Amora, Vitra y Solara son solo tres de los tantos proyectos que los estudiantes del Instituto Secundario El Salvador mostraron durante la FIMES 2026. Más allá de los productos y las ventas, los testimonios coinciden en un mismo aprendizaje: la feria funciona como un primer paso hacia el mundo del trabajo en equipo, la organización y la vida profesional, donde cada integrante descubre no solo cómo emprender, sino también cómo sostener un proyecto colectivo.
Más información: Amora – Vitra – Solara – Instituto El Salvador





