Santa Fe, la ciudad donde vive, no suele aparecer en el mapa de la innovación tecnológica argentina. Sin embargo, fue ahí, trabajando desde su casa y con más voluntad que financiamiento, donde Berthet —estudiante de marketing— transformó una frustración personal en una herramienta que ya usan alrededor de 250 personas en distintos puntos del país.
La idea nació de una pregunta simple: ¿por qué ninguna app de citas estaba pensada, desde el primer diseño, para que la discapacidad no fuera una barrera a la hora de vincularse? Berthet convive con esa pregunta desde chico, no solo por su condición física sino por la forma en que la sociedad suele relacionarse con ella. Así empezó a imaginar un espacio donde conocer gente, generar vínculos o simplemente compartir una experiencia no dependiera de encajar en un molde.
Accesibilidad real,
no un detalle de más
Linkup no es una app exclusiva para personas con discapacidad: es una app inclusiva, abierta a cualquiera. La diferencia está en el detalle. Al armar el perfil, los usuarios pueden activar opciones como lector de pantalla, texto grande o alto contraste. Y a la hora de coordinar un encuentro, la app permite marcar necesidades concretas: transporte cercano, baño adaptado, animal de servicio, lengua de señas, ambientes sin ruido, luz tenue o poca aglomeración de gente.
Cada una de esas opciones surgió de encuestas que Berthet hizo entre personas con distintas discapacidades, para entender qué obstáculos enfrentaban realmente a la hora de salir con alguien. El resultado es una plataforma que no trata la inclusión como una etiqueta, sino como una función que resuelve un problema cotidiano.
El camino no fue sencillo: la falta de financiamiento lo obligó a apoyarse en herramientas de inteligencia artificial para diseñar y programar la app, y las tiendas de aplicaciones —dice— fueron especialmente rigurosas antes de aceptar una propuesta tan nueva. Aun así, Linkup llegó a Google Play y Apple Store el 7 de agosto, y desde entonces la comunidad no dejó de crecer.
“Mi objetivo es que Linkup ayude a cambiar una mirada. Que la discapacidad no sea una barrera para conocer a alguien, hacer amigos, enamorarse o simplemente compartir una experiencia”.
Lo llamativo es que, además de haberla creado, él mismo es usuario: cualquiera que entre a buscar match puede cruzarse con su perfil. Una casualidad que resume bastante bien el espíritu del proyecto —pensado por alguien que necesitaba exactamente lo que terminó construyendo, y hoy abierto a todo el que quiera sumarse.
Más información: Instagram: Linkup





