Por Casandra Quevedo
Cuando el cine es llevado a los barrios, se le da un espacio a los vecinos para que puedan apropiarse de las historias y contar sus vivencias. Esto fue lo que ocurrió en el barrio Marqués Anexo, cuando desde la Facultad de Artes y la Facultad de Psicología de la UNC, se llevó adelante junto a la Secretaría de Extensión, un Taller de Cine Comunitario.
Lucía, una de las personas que llevó adelante esta propuesta en el Parque Educativo Norte, contó: “El Taller comenzó este año en el mes de marzo y es un espacio de producción audiovisual comunitaria, donde tratamos de compartir herramientas del lenguaje audiovisual, para que los niños y jóvenes que participan puedan apropiarse y construir diferentes relatos y discursos”.
En total, participaron de la propuesta entre 10 y 20 niños, niñas y jóvenes. Entre todos fueron aprendiendo herramientas a partir de los intereses que iban surgiendo. Particularmente, hubo un interés de los participantes en explorar lo que era el terror.
Sobre esta primera parte del proceso de producción, Lucía comentó: “Empezamos a hablar de posibles historias y cosas que les resonaban, también trabajamos con máscaras y vestuarios que tenemos. A partir de esos elementos, fueron construyendo personajes y armando las historias cortas. Después las juntamos todas en una producción”.
Así nació el cortometraje “Terror en el Parque Educativo“, que se proyectó en el Centro Cultural La Piojera, en una iniciativa que promueve el encuentro y el intercambio de experiencias de producción audiovisual comunitaria. Justamente, el Festival “Invicines”, le da espacio al Cine Social y Comunitario. Lucía agregó: “Muestra un cine que no tiene pantalla habitual, promueve espacios de aprendizaje audiovisual gratuito, donde se pueda dialogar con realizadores y referentes sociales”.
Los chicos que participan del taller en el Parque Educativo, estaban muy contentos por su participación, ya que tuvieron la posibilidad de hablar y de contar cómo fue el proceso. Sobre esto, la profesora expresó: “Desde nuestra mirada es muy importante que las producciones que hagamos se puedan mostrar y ser reconocidas, porque llevamos para afuera algo que se hizo en el barrio, en el parque educativo. Se vincula con la mirada de otro, que después se retroalimenta”.
Por último, Lucía confesó que participar de este tipo de espacios, como lo es el Festival Invicines, es un plus, porque “los chicos también pueden ver otras producciones de otros colectivos, instituciones u organizaciones. Eso nutre a las ideas de posibles producciones futuras”.-